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Microbiota de la piel

Actualizado: 19 oct 2023



La microbiota de la piel está formada por el conjunto de microorganismos que colonizan la superficie epidérmica y la de las mucosas. Destacan numerosas bacterias, hongos y ácaros que conviven en perfecta simbiosis con nuestras células. En algunos casos esta simbiosis puede verse afectada por cualquier alteración fisiológica, especialmente en relación con el sistema inmune.

Estos microorganismos están extensamente distribuidos entre la epidermis (80%) donde se localizan cocos y cocobacilos aerobios y la dermis y los folículos pilosos donde encontramos microorganismos anaerobios.


Entre las funciones que desempeña caben destacar:


  • Protección contra agresiones ambientales y patógenos oportunistas mediante la síntesis de péptidos y lípidos antimicrobianos.

  • Mantenimiento de un pH adecuado.

  • Mantenimiento del manto hidrolipídico de la piel.

  • Actúa como mediador con el sistema inmune ante la presencia de patógenos extraños.

  • Nos aporta un olor característico único.

  • Protección contra las radiaciones ultravioleta.


Como ya os comenté anteriormente la microbiota es única. Es nuestra seña de identidad. No hay otra igual. Y la genética es la principal responsable. Asimismo, está demostrado que la vía por la que se nace influye significativamente. Los bebes nacidos por vía vaginal forman su microbiota a partir de la flora vaginal de la madre (Lactobacillus, C. albicans) mientras que los nacidos por cesárea la forman a partir del intercambio epitelial (Staphylococcus, Streptococcus). Esta diferencia aumenta el riesgo de padecer ciertas enfermedades autoinmunes o inflamatorias como la diabetes, el asma o la celiaquía.


A lo largo de los años la microbiota va evolucionando cualitativamente y cuantitativamente aunque también pueden producirse cambios debido a factores externos como modificaciones en la alimentación, el estrés, tabaquismo, la temperatura, el estilo de vida, la actividad hormonal, alteración del pH o del sistema inmunitario. Y que esto ocurra puede ser un problema.


Clasificación


A rasgos generales puede ser:

  • Residente

  • Transitoria

La microbiota residente, como su propio nombre indica, es aquella que convive con nosotros. Por su parte, la microbiota transitoria varia a lo largo del día y depende de las actividades que realicemos y las condiciones del entorno.


En las siguientes tablas os he añadido gran parte de la flora que constituye la dermobiota:




Como ya sabéis las diferentes áreas de nuestra piel tienen unas características especificas, las cuales vienen determinadas por las estructuras anatómicas y las funciones fisiológicas. Debido a esto la composición de la microbiota no va a ser igual en todas ellas.


  • En las fosas nasales encontramos P. acnes, S. epidermidis y algunas bacterias corineiformes.

  • En el pliegue retroauricular (situado detrás de la oreja) se aíslan generalmente levaduras de la especie Malassezia.

  • La cavidad oral es una de las zonas donde encontramos mas variedad debido a la influencia de la concentración de oxigeno existente, el pH y la presencia de azúcares provenientes de la dieta. En los recién nacidos la microbiota oral es muy parecida a la flora vaginal de la madre. A medida que pasa el tiempo esta va ir cambiando hasta parecerse a la de la boca de un adulto. En esta ultima localizamos mayormente estreptococos (S. salivarius, S. mitis, S. mutans y S. sanguis), bacterias del género Neisseria, Moraxella catarrhalis y S. epidermidis, bacterias anaerobias (Haemophilus spp. Leptotrichia spp. Actinomyces spp. Rothia spp. Corynebacterium spp Kingella spp. Fusobacterium, Prevotella y Treponema) y levaduras de C. Albicans.

  • En la zona de la piel del sistema genitourinario se localizan S. epidermidis, Propionibacterium spp. y Bacteroides spp mientras que Micobacterium smegmatis, Bacteroides spp. Fusobacterium spp. Lactobacillus spp y algunas enterobacterias colonizan la mucosa.

  • En las áreas seborreicas destacan Propionibacterium spp., específicamente en las zonas de la frente, pliegue retroauricular, pliegue alar y espalda mientras que en el cuero cabelludo encontramos Malassezia spp (M. sympodyalis, M. globosa, M. slooffiae, M. restricta y M. furfur). En la zona de la cara hay gran abundancia de Demodex folliculorum y Demodex brevis.

  • En las zonas xeróticas (secas) como antebrazos, glúteos y algunas partes de la mano encontramos Actinobacteria, Proteobacteria, Firmicutes y Bacteroidetes.

  • En las palmas de las manos localizamos cinco géneros principalmente, Propionibacterium, estreptococos, S. aureus, Corynebacterium y Lactobacillus. La presencia de estos microorganismos puede verse afectada por cambios en el pH, hormonas, uso de cosméticos, grosor de la piel y la producción de sebo y sudor. Por otro lado, en las plantas de los pies predominan micrococos, estafilococos y Corynebacterium spp.


Microbiota y sistema inmune


La microbiota y el sistema inmune trabajan conjuntamente para evitar la entrada de agentes patógenos. Esto se consigue gracias a:


- La generación de un ambiente dérmico hostil.

- La degradación de lípidos en la superficie cutánea, favoreciendo así la función barrera.

- La protección contra la inmunosupresión provocada por la radiación ultravioleta.


Todo ello tiene lugar mediante una red de procesos y mecanismos inmunológicos complejos cuya finalidad es la de mantenernos en condiciones optimas tanto por fuera como por dentro.


Cuando alguno de estos mecanismos falla o hay un desequilibrio en nuestra microbiota comensal (disbiosis) nos volvemos mas susceptibles a contraer ciertas enfermedades inflamatorias relacionadas con la piel. La disbiosis puede aparecer por un aumento en el pH, el estrés psicológico, el uso de ciertos jabones, ausencia de lípidos epidérmicos, la humedad cutánea y el uso de antibióticos tópicos, entre otros, pudiendo alterar la permeabilidad de la barrera hidrolipídica y de esa forma favoreciendo la colonización de la piel por parte de patógenos oportunistas.


Relación de la microbiota con patologías inflamatorias


Las patologías que suelen aparecer mas frecuentemente por disbiosis son:

En pacientes con psoriasis se ha visto una reducción de P. acnes y un aumento de C. albicans, Propionibacterium, Corynebacterium, Streptococcus, Staphylococcus, M. furfur y M. restricta. Asimismo en estos casos suelen aumentar las infecciones por estreptococos y algunos estafilococos (S. aureus).


Por el contrario, se han detectado niveles altos de P. acnes en personas que sufren acné.


En el caso de la rosácea destaca principalmente un aumento de Demodex spp en los folículos pilosos lo que da como resultado un empeoramiento en la sintomatología.


Por ultimo, en la dermatitis atópica se han encontrado niveles altos de S. aureus en las zonas afectadas, principalmente las fosas nasales. De igual forma en algunos pacientes se han detectado genotipos distintos de M. globosa y M. restricta en comparación con personas sanas.


Cuidando a la microbiota



Mantener una microbiota equilibrada es posible siguiendo de forma activa algunas practicas:


  • Respeta el pH de la piel. Evita la higiene excesiva y el uso de productos agresivos.

  • Lleva una alimentación saludable rica en frutas y vegetales.

  • Realiza actividades físicas.

  • Hidrátate siempre que lo necesites.

  • Protege tu piel de la luz ultravioleta independientemente de la época del año.

  • Si tienes tendencia a tener problemas en la piel opta por usar prendas de algodón o de lino.

  • Descansa las horas necesarias.

En estos últimos años ha aumentado el consumo tanto en la dieta como en complementos de prebióticos y probióticos. Aunque su uso esta mas centrado a nivel intestinal no debemos olvidar que nuestra microbiota se extiende mas allá de la epidermis haciendo que nuestro organismo funcione como "un todo".

Actualmente se sabe que ejerce un papel fundamental en el tratamiento de patologías de la piel y es de esperar que en el futuro su uso se vuelva mas frecuente.


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