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Salud mental y efectos dermatológicos




Como ya sabéis, cada 10 de octubre se celebra el Dia Mundial de la Salud Mental. Hablar de salud mental sigue siendo un tema tabú para muchos y aún hay mucha estigmatización a su alrededor, no recibiendo el protagonismo que merece.


Yo, como muchos, recurrí a ayuda psicológica hace muchos años y una vez estas dentro de este mundo tan bello y peculiar es complicado dejarlo. Cada cierto tiempo surgen heridas que hay que sanar.

El motivo de este post no es hablar de mis experiencias personales, pero sí que debo poneros un poco en contexto para que podáis entender el motivo.


Hace algunos meses, sufrí un pequeño accidente y poco a poco e inconscientemente entré en un bucle de estrés constante. No tardaron en aparecer los primeros síntomas: me pasaba el día en constante alerta, dándole vueltas a las cosas, sufría cambios de humor, comencé a dormir mal, padecía algunos problemas visuales, comía más y peor, se me caía el pelo más de lo normal, mi vida social se reducía poco a poco y aumentaba la apatía y el cansancio sin olvidar mis fallos de memoria y la aparición de pequeñas rojeces y granitos en la cara. El no saber cómo gestionar de forma correcta la situación hizo que empeorara y tuviera que depender de ayuda externa.


Desde entonces, fui indagando poco a poco y me di cuenta de la estrecha relación que existe entre la salud mental y diversos procesos fisiológicos, especialmente a nivel dermatológico.


Salud mental en cifras


Según la Organización Mundial de la Salud los problemas de salud mental serán la principal causa de discapacidad en el mundo en 2030.

Un gran problema que se ha visto agravado por la pandemia del COVD-19 y puesto sobre la mesa tanto a nivel estatal como mundial. Pero no debemos olvidar que ha estado presente durante décadas.

De acuerdo al informe de la OMS:

  1. 1 de cada 4 personas en el mundo tendrán un trastorno mental a lo largo de su vida.

  2. El 12,5% de los problemas de salud corresponden a trastornos mentales.

  3. Un 1% de la población mundial desarrollara alguna forma de esquizofrenia a lo largo de su vida.

  4. Entre el 35% y el 50% no reciben ningún tratamiento o no es el indicado.

  5. El 50% de los problemas de salud mental en adultos aparecen antes de los 14 años y el 75% antes de los 18.

  6. 450 millones de personas conviven con un problema de salud mental grave.

  7. Aproximadamente 800.000 personas entre los 15 y 29 años se suicidan cada año.


En 2020...




Factores psicológicos y salud dermatológica


Hablar de salud mental es hablar de problemas socioeconómicos, abuso de sustancias o alcohol, adicciones, pobreza, precariedad laboral, falta de conciliación familiar, desigualdad, aislamiento social, falta de recursos, despreocupación de los organismos competentes...Un tema complejo y delicado.

En este caso, me centrare en como la salud mental puede condicionar y derivar en otros trastornos fisiológicos, mas concretamente en afecciones dermatológicas.


Existen principalmente tres tipos de relaciones entre las enfermedades dermatológicas y la salud mental:

  • Aquellas en las que existe una relación bidireccional establecida, es decir, los factores psicológicos son desencadenantes y agravantes de la enfermedad y viceversa.

  • Aquellos casos en los que aparece primero la enfermedad que con el paso del tiempo deriva en un empeoramiento de la salud mental.

  • Los que comienzan con una alteración en el ámbito mental que a largo plazo comprometen la salud dermatológica. En estos casos podemos destacar dos factores psicológicos:


1. Estrés


El estrés por si solo no debe considerarse como algo negativo. Cuando nos sentimos asustados o preocupados, el sistema nervioso se encarga de liberar varias hormonas, entre ellas la adrenalina y el cortisol. Niveles elevados de estas hormonas hacen que nuestro estado de alerta se acentúe y nuestros sentidos se agudicen. De esta forma, podemos hacer frente al peligro gracias a que nuestra fuerza y tiempo de reacción mejoran.

El problema viene cuando este estado de alerta se mantiene en el tiempo y se vuelve algo crónico.




Cuando el estrés se cronifica...



2. Ansiedad


Cuando ese estrés se vuelve constante, sentimos un nerviosismo y una preocupación excesiva y no tenemos las herramientas suficientes para gestionarlo de una forma sana, la ansiedad asoma por la puerta.


La ansiedad se define como una emoción caracterizada por sentimientos de tensión y pensamientos angustiantes que derivan en cambios físicos negativos. Cuando estos sentimientos alcanzan niveles desproporcionados es cuando aparecen los primeros síntomas.




Psicodermatología: Relación mente-piel


Es sabido que cada persona posee órganos más susceptibles a notar los efectos negativos del estrés. De esta forma, hay personas que sufren malestar gastrointestinal, a otras personas les afecta a nivel ocular, cardiovascular y en otros casos a nivel dérmico. Y es aquí donde entra en escena la psicodermatologia.


La psicodermatologia es la rama de la medicina que se encarga del diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de aquellas patologías que surgen debido a la relación entre la dermatología y psiquiatría (relación mente-piel). Ejemplos tan sencillos y cotidianos como el sudar ante un evento importante (exámenes, entrevistas de trabajo), palidecer al encontrarnos ante una situación alarmante o sonrojarnos al sentir pudor o vergüenza pueden servir para corroborar esta relación.


Como ya comentamos en el apartado anterior, esta asociación puede dividirse en tres categorías:

  • El factor psicológico es el desencadenante de la enfermedad-Trastornos psiquiátricos primarios.

  • La enfermedad es la desencadenante del factor psicológico-Trastornos psiquiátricos secundarios.

  • Ambos se retroalimentan-Trastornos psicofisiológicos.

A continuación, os explico brevemente que patologías se engloban en cada grupo:


1. Trastornos psiquiátricos primarios


En este grupo destacan el delirio de parasitosis, dermatitis artefacta, tricotilomanía y trastorno de excoriación.


Delirio de parasitosis, conocido también como sindroma de Ekbom. Estos pacientes creen estar infectados por insectos provocándoles sensaciones en la piel. Como consecuencia, se autoinfligen lesiones en la piel encontrando queratosis seborreicas, lentigos o puntos rubíes.

Dermatitis artefacta. En estos casos, los pacientes se provocan las lesiones con instrumentos varios, como cerillas, cigarrillos o cuchillos. Suele proceder a casos de trastorno de personalidad o trastornos obsesivos-compulsivos.

Trastorno de excoriación. Las autolesiones se producen con la ayuda de los dientes o las uñas. Suele ir acompañado de depresión o ansiedad.

Tricotilomanía. Los pacientes se arrancan el pelo de forma inconsciente y compulsiva. Estos pacientes encuentran en esta acción un alivio en la tensión emocional provocada por cuadros de ansiedad, depresión, retraso mental o un trastorno obsesivo-compulsivo.


2. Trastornos psiquiátricos secundarios


Destacan el vitíligo, el acné, psoriasis y la alopecia areata.


Vitíligo. Se produce como consecuencia de una alteración en los melanocitos, células que sintetizan melanina, los cuales funcionan de forma defectuosa generando manchas en la piel.

Acne. Es consecuencia de la obstrucción de los folículos pilosos debido a la acumulación de sebo y células muertas. Este genera puntos negros, blancos o granos.

Psoriasis. Aparece debido a la acumulación de células muertas en la superficie corporal. Esta acumulación produce descamaciones plateadas en la piel, enrojecimiento e irritación.

Alopecia areata. Estos pacientes presentan parches redondos de perdida de cabello. Esta perdida puede ser generalizada (barba, cejas, cabello, vello púbico, piernas...) pero suele ser más frecuente en el cuero cabelludo. En algunos casos puede derivar en una calvicie total.


A largo plazo estos pacientes acaban viendo afectado su estado anímico debido al efecto estético negativo que pueden producir los síntomas. Por otro lado, la estigmatización social, los prejuicios y la falta de Informacion generalizada pueden hacen mella y fomentar una baja autoestima, aislamiento social, depression, e incluso ansiedad.


3. Trastornos psicofisiológicos


Destacan la psoriasis, alopecia areata, dermatitis seborreica y la neurodermatitis.


Neurodermatitis. Se define como un ciclo de picazon-rascado. Comienza con una mancha en la piel que produce picor. Esto hace que la persona se rasque, aumentando el picor y consecuentemente el rascado. Se desconoce la causa exacta, pudiendo deberse a la picadura de un insecto, sustancias que irriten la piel, el uso de ropa ajustada...

Dermatitis seborreica. Una de las dermatitis más frecuentes y conocidas. Afecta principalmente al cuero cabelludo produciendo rojeces, picor, caspa y manchas escamosas.


¿Como podemos abordarlo?


Por lo general estos pacientes deben ser remitidos tanto a una consulta de dermatología como de psiquiatría. Lo que no es tarea fácil. La gran mayoría encuentra difícil reconocer el problema por lo que tratar el enfoque psiquiátrico sin preámbulos no es buena opción.

Lo que se hace en estos casos es preparar una consulta simultánea en la que tanto la figura del psiquiatra como la del dermatólogo/a están presentes. Ambas pueden enfocar el mismo problema desde dos puntos de vista complementarios lo que facilita la adhesion al tratamiento.


Para más información os dejo esta lectura complementaria en la que se explica todo más detalladamente.


Jorge Romaní de Gabriela y David Chesa Velab. Psicodermatología en atenci

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